Hoy será un buen día...

Cada mañana, al salir de casa, me encuentro de frente con ella. Siempre ahí; quieta y sonriente, deseándome un buen día. No abre su boca de cartón, pero yo sé que lo hace.
Lo sé porque ya nos conocemos, al fin y al cabo, son muchas semanas empezando el día juntas. Sé que ella sabe cosas de mí, que me observa y le caigo bien, aunque no sabe muy bien por qué. Incluso me atrevería a decir que conoce mi Plan de Dominación Mundial, pero a ella no le importa, en el fondo me apoya y me anima. Sí, eso hace, cada mañana sin falta, noto cómo me dice:
-Venga Paula, tú puedes! Hoy será un buen día, lo prometo!
A veces se equivoca y el día acaba siendo un fracaso, pero a mí no me importa…pues en realidad es sólo una caja en el suelo. Qué puede saber ella de la vida? Pero me cae bien; es mi caja amiga.
Lo sé porque ya nos conocemos, al fin y al cabo, son muchas semanas empezando el día juntas. Sé que ella sabe cosas de mí, que me observa y le caigo bien, aunque no sabe muy bien por qué. Incluso me atrevería a decir que conoce mi Plan de Dominación Mundial, pero a ella no le importa, en el fondo me apoya y me anima. Sí, eso hace, cada mañana sin falta, noto cómo me dice:
-Venga Paula, tú puedes! Hoy será un buen día, lo prometo!
A veces se equivoca y el día acaba siendo un fracaso, pero a mí no me importa…pues en realidad es sólo una caja en el suelo. Qué puede saber ella de la vida? Pero me cae bien; es mi caja amiga.
Etiquetas: Pequeñas historias
