El hombre del banco

Le observo cada dia. Siempre sentado en el mismo banco, mirando al vacio. A veces juego a adivinar que piensa: Seguro que que extranya un amor que nunca tuvo, un tren que dejo pasar, unos besos que jamas saboreo y unas caricias que ni siquiera alcanza a imaginar, infinitas como sus horas de silencio, azules y aterciopeladas.
Es posible que suenye ser una leyenda, un mito, un venerable altar para la masa, una referencia colectiva digna de todos los elogios. Estoy segura de que se pregunta si es mejor que mil personas pronuncien tu nombre o que una sola persona pronuncie tu nombre mil veces.
En ocasiones pienso en acercarme a el, hablarle. Como podria empezar? Le diria...Que tal? Como le va la vida? No se...quiza no deberia empezar asi...tengo la sensacion de que seria como preguntarle al Che que tal por Bolivia.
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