¡¡Ya vienen a por mí!!
Era de esperar…sabía que de un momento a otro las fuerzas mundiales que ostentan el poder intentarían derrocarme al ver el avance que está experimentando mi plan de dominación mundial. ¿Y cómo lo han hecho? Pues…documentándose sobre mi persona y dándome donde más me duele…en los huevos.
Y no…no me refiero con esto a que soy del mismo club que la Veneno. Me refiero a que para acabar conmigo han utilizado ¡¡HUEVOS!! Sí, eso que sale de las gallinas y nos comemos frito o en tortilla.
Os explico. Desde siempre he tenido FOBIA al huevo crudo…su olor…su textura…ajjjjjjj (me estoy poniendo verdi-blanca, como el betis, así que dejaré de describirlo, ya sabéis todos cómo es un huevo crudo). Sí que como huevo siempre y cuando no esté ni por asomo en estado líquido…moriría en el acto. Así que para comer tortilla necesito que el huevo esté super hecho, lo mismo con el huevo frito, que lo frío por los dos lados y me lo como con cuchillo y tenedor.
El caso es que la semana pasada, salía tranquilamente de mi casa por la mañana cuando de repente me doy cuenta de que casi piso un huevo asquerosamente destruido en la acera. Mis tripas me dijeron que huyera de allí a toda prisa antes de que fuera tarde, y eso hice.
Al día siguiente, iba de camino del metro cuando…¡¡otro huevo en el suelo!! ¡¡Horror!! Mi sentido de dominadora mundial se puso en alerta…está claro que el Huevo1 podía haber sido un hecho aislado, algo casual, pero al encontrar el Huevo2…algo me decía que me había convertido junto a mi plan en el principal objetivo de cuerpos especiales de élite que ya habían comenzado a vigilarme hacía tiempo, pero que ahora habían pasado a la acción atacándome en mi talón de Aquiles.
Por el momento sólo fui consciente de esos dos ataques y durante varios días no dieron señales de vida. Fue entonces cuando llegó el sábado y salí a cenar con unas amigas por Valencia. Tras la cena estábamos junto a los coches, aparcados en el Palau de la Música, decidiendo dónde ir a tomar algo cuando pasó un coche a toda velocidad y escuchamos cerca de nosotras un gran golpe y algo líquido que saltaba por los aires. En un principio pensamos que habían tirado una botella o similar, pero no…¡¡ERAN HUEVOS!!! Pese a mi saber estar habitual como buena dominadora que soy, al saber que eran huevos perdí un poco la calma y pedí que examinaran mi espalda y toda mi ropa por si había restos de la granada huevil, pero gracias a dios no los había. Una de mis amigas y su coche se llevaron la mayor parte de uno de los proyectiles, el otro se quedó secándose y gestando texturas y olores nauseabundos en la ventanilla de un coche desconocido, lo que con toda seguridad fascinaría a su dueño cuando lo viera.
Por ahora todos los intentos de acabar conmigo y con mi plan no les han dado resultado. A alguien de ahí arriba debo haber enfadado mucho para que estén jugando tan fuerte, pero quiero que sepáis que no abandonaré mi plan ni me dejaré vencer por muchas docenas de huevos que usen para derrotarme.
¡¡Ningún huevo podrá conmigo!!
Y no…no me refiero con esto a que soy del mismo club que la Veneno. Me refiero a que para acabar conmigo han utilizado ¡¡HUEVOS!! Sí, eso que sale de las gallinas y nos comemos frito o en tortilla.
Os explico. Desde siempre he tenido FOBIA al huevo crudo…su olor…su textura…ajjjjjjj (me estoy poniendo verdi-blanca, como el betis, así que dejaré de describirlo, ya sabéis todos cómo es un huevo crudo). Sí que como huevo siempre y cuando no esté ni por asomo en estado líquido…moriría en el acto. Así que para comer tortilla necesito que el huevo esté super hecho, lo mismo con el huevo frito, que lo frío por los dos lados y me lo como con cuchillo y tenedor.
El caso es que la semana pasada, salía tranquilamente de mi casa por la mañana cuando de repente me doy cuenta de que casi piso un huevo asquerosamente destruido en la acera. Mis tripas me dijeron que huyera de allí a toda prisa antes de que fuera tarde, y eso hice.
Al día siguiente, iba de camino del metro cuando…¡¡otro huevo en el suelo!! ¡¡Horror!! Mi sentido de dominadora mundial se puso en alerta…está claro que el Huevo1 podía haber sido un hecho aislado, algo casual, pero al encontrar el Huevo2…algo me decía que me había convertido junto a mi plan en el principal objetivo de cuerpos especiales de élite que ya habían comenzado a vigilarme hacía tiempo, pero que ahora habían pasado a la acción atacándome en mi talón de Aquiles.
Por el momento sólo fui consciente de esos dos ataques y durante varios días no dieron señales de vida. Fue entonces cuando llegó el sábado y salí a cenar con unas amigas por Valencia. Tras la cena estábamos junto a los coches, aparcados en el Palau de la Música, decidiendo dónde ir a tomar algo cuando pasó un coche a toda velocidad y escuchamos cerca de nosotras un gran golpe y algo líquido que saltaba por los aires. En un principio pensamos que habían tirado una botella o similar, pero no…¡¡ERAN HUEVOS!!! Pese a mi saber estar habitual como buena dominadora que soy, al saber que eran huevos perdí un poco la calma y pedí que examinaran mi espalda y toda mi ropa por si había restos de la granada huevil, pero gracias a dios no los había. Una de mis amigas y su coche se llevaron la mayor parte de uno de los proyectiles, el otro se quedó secándose y gestando texturas y olores nauseabundos en la ventanilla de un coche desconocido, lo que con toda seguridad fascinaría a su dueño cuando lo viera.
Por ahora todos los intentos de acabar conmigo y con mi plan no les han dado resultado. A alguien de ahí arriba debo haber enfadado mucho para que estén jugando tan fuerte, pero quiero que sepáis que no abandonaré mi plan ni me dejaré vencer por muchas docenas de huevos que usen para derrotarme.
¡¡Ningún huevo podrá conmigo!!
Etiquetas: Plan de dominación mundial



